26 de septiembre de 2012

Proyecto de Septiembre 2012: El mes del asco

¡Hola! hace mucho que no escribía para adictos, lo hice con un poco de prisa ya que me encuentro en semana de parciales y nunca antes había intentado este género, aunque no me quedó muy gore que se diga >.< espero que lo disfruten y por supuesto comenten :) 
Juntos por siempre 


¿Alguna vez has amado a alguien? No me refiero a un amor débil o superficial, hablo sobre un profundo e incomprensible amor, de esos que poca gente llega a experimentar en carne propia.
Yo soy una de esas pocas personas afortunadas, le conocí en primavera y desde ese momento despertó algo nuevo en mí. Te diría su nombre, pero él me pertenece por completo, nadie jamás podrá poseerlo más que yo.
Ya sabes lo que dicen, cuando eres joven haces locuras por amor, cometí unas cuantas pero todas son perfectamente justificadas.
Él me gustaba tanto, pero pronto comprendí que si le dejaba ir, él no regresaría por mi... era un tipo que jamás daba nada a cambio, no me malentiendas, lo amaba pero su personalidad solía desesperarme.
No tienes idea cuanto intentó escapar, le tenía pánico al amor verdadero, así que tuve que ayudarle un poco, hacerle comprender que éramos el uno para el otro.
Fue sencillo, le seguía a diario, conocía su horario y cada uno de sus movimientos. Solía trabajar hasta tarde, sólo tuve que conseguir un poco de ayuda física y ¡listo! era completamente mío.
Lo lleve a mi casa de campo, lo instale en el sótano y cubrí de pesadas cadenas, nunca lograría escapar de nuestro amor.
Comenzamos a jugar. Cada vez se hallaba más débil y podía abusar más fácilmente de su cuerpo... me encantaría describirte el placer que me daba cada vez que le cortaba: comenzó con una filosa navaja, causando heridas superficiales, quise profundizar, llegar hasta su interior y clavarme en su corazón.
Un día sucedió. Él estaba tan débil, con su mirada vacía, casi carente de vida. Me posicione sobre él, le di un dulce beso y clavé mi cuchillo en su brazo, comenzó a sangrar, era un hermoso carmesí. Empezó a gritar, le prometí que todo estaría bien y volví a cometer contra su brazo, quería desmembrarlo, hacerlo mío... lamí la sangre del cuchillo y saque un par de agujas de mi bolsillo, las clavé en su cuerpo; por supuesto no dejaba de gritar... era molesto de esa forma, por lo que corte su preciosa lengua. Mi pobre amor estaba tan asustado, pero yo no podía soportar más mi excitación. Continúe besando su sangrienta boca, mientras le apuñalaba, quería abrir cada herida antigua, llegar a su corazón, bañarme con su sangre, sentir sus intestinos rodeando mis brazos, saborear su pálida piel; hacerlo mi carne, mi sangre, mi todo… sacar esos hermosos y aterrorizados ojos verdes, para que sólo me vieran a mi, ser su única chica. Ese día no pude detenerme hasta haberlo saboreado por completo.
Y aquí estoy querido diario, contándote sobre mis trágicas experiencias. Al parecer el amor es un arma de doble filo, abriendo las profundas heridas de mi amor una y otra vez, llegando hasta sus entrañas... sólo termine lastimándome a mi misma, descubriendo el monstruo que soy.
Pero yo todavía le amo, no puedo hacer nada más. Una muerte roja digna de Romeo y Julieta, es lo que planeó esta noche. Abrir mis venas y entregarme a lo que una vez fue mi adorado amante.

28 de mayo de 2012

Proyecto de mayo 2012: La doble imagen

Hola, mis queridos adictos. El proyecto de este mes fue bastante esperado por todos nosotros, estaré leyendo sus trabajos lo más pronto posible n.n
Bueno, a mi me pareció muy interesante este proyecto; amé la imagen que me tocó, es realmente hermosa y espero les guste mi relato. Y también estoy ansiosa por leer el relato de mi compañera :)
¡Que lo disfruten!



El imponente cielo se alzaba sobre ellos, los rayos del sol se colaban entre las nubes mientras calentaban sus tersas pieles. Larissa sonrió, todo aquello le hacia sentir una inmensa calma; la pequeña barca comenzó a mecerse levemente, podía sentir la brisa mover sus castaños cabellos y el olor del océano le inundaba la cabeza.
–¿Te encuentras bien, querida? –Le preguntó Marco, al tiempo que colocaba sus fuertes manos en la delicada cintura de la joven.
–Por supuesto, todo este lugar es increíble, no podría ser más feliz –Larissa buscó los labios de Marco, amaba a aquel hombre. En su vida había renunciado a muchas cosas por unirse a aquel caballero de ojos grises y cabellos dorados, pero todo había valido la pena, no necesitaba nada más, no le quedaba nada más que Marco.
–Pronto oscurecerá, querida mía. Espero que la barca nos lleve pronto a aquel reino del que te hablé. Te fascinará, mi pequeña, ese será el hogar de nuestros sueños.
–No lo dudo Marco, pero realmente no quiero llegar. No quiero que anochezca, no tan pronto; las nubes parecen hechas de oro para una hermosa princesa, el sol, el mar… puedo escuchar sus voces, sus canciones y sueños, hablan de la vida, de lo hermoso que es amar.
–No tienes por qué tener miedo, veremos muchos más atardeceres juntos en un futuro. ¿Ves el horizonte? Lo navegaremos juntos hasta el alba. Las olas nos llevaran hasta nuestro destino.
–Te amo, Marco. Cuando estoy a tu lado sé que no necesito a nadie mas, todos los que injuriaban nuestra unión, aquellos que envidiaban la pasión que nos unía; jamás volveré a escuchar las palabras dolorosas de aquellos que decían que lo nuestro no seria nunca.
–Mi pequeña Larissa, este sólo es el inicio de nuestro viaje. Al igual que este infinito océano mi amor por ti no tendrá fin. –Larissa creía en cada palabra, sin dudar; la barca se dejaba llevar por el dulce viento que los rodeaba y las leves olas del mar los conducían hacia aquella tierra misteriosa de la que Marco solía hablar, todo el tiempo. 
Pero Larissa comenzó a sentirse incomoda, de repente se sintió más pequeña que de costumbre… aquel inmenso cielo comenzaba aplastarle y sintió miedo. El océano no parecía tener fin y se hallaba a su merced y de pronto escuchó al sol deseando huir, deseando no ver aquel terrible escenario.
Larissa tembló y el viento sacudió terriblemente la barca al igual que su blanco vestido.
–No temas, querida, todo está bien. –pero la voz de Marco parecía tan lejana y no podía tocarla.
"¿Por qué las cosas tienen que cambiar?" Se preguntaba con angustia la joven. Hacía sólo unos momentos su viaje era magnifico, pero las olas comenzaron a agitarse, las nubes se levantaron, imponiéndose, y la tormenta comenzó. Era tan pequeña frente al universo que se hallaba conspirando contra ella. Marco...¿Dónde estaba él? ¿Había naufragado?
–No te alejes cariño, abre los ojos. Solamente son ilusiones que quieren separarnos. –Larissa continuó temblando, las manos que le acariciaban la mejilla eran sumamente frías. No parecía Marco, pero era él y todo el hermoso paisaje continuaba en calma a su alrededor.
–Marco si algún día tu no estas conmigo, yo…
–Siempre estaremos juntos, te prometí que llegaríamos hasta mis tierras donde todos nuestros sueños se harán realidad, ¿acaso no confías en mí? –No era que la joven comenzase a dudar sobre su amor verdadero. A ella le encantaría estar a su lado hasta el fin de los tiempos, pero era tan sólo que Marco no podía verlo, no podía ver la luz de sus propios ojos comenzando a extinguirse como una estrella agonizante.
Lo que el viajero Marco podía ver más allá del horizonte era un alba preciosa cubriendo con sus dorados rayos aquellas hermosas tierras que tanto había perseguido desde que era tan sólo un niño; pero lo que Larissa veía era un terrible vendaval que se tragaba todo a su paso, no quiso alertar a su amor, no quería ocasionarle preocupaciones. Después de todo él no tenía miedo, él no era un pequeño cobarde como ella.
Se mordió el labio inferior e imploro a los cielos que pudieran sobrevivir a la tormenta. Jamás dejaría a Marco, aún si eso significase la muerte… fue tan inocente pensar eso. Fue en un abrir y cerrar de ojos, el cielo parecía caer sobre ellos, sus manos jamás fueron capaces de alcanzarlo, eran demasiado pequeñas… ese día el sol se oculto detrás de millares de nubes y Larissa le escuchó sollozar mientras se abrazaba con fuerza de Marco.
Marco le susurró algo pero todo se desvaneció.
Larissa se despertó bañada en sudor, su corazón no dejaba de latir con fuerza y apenas podía respirar, comenzó a llorar entre las sabanas. Sólo había sido un sueño, después de todo Marco había muerto hacia cinco años; hacia tanto que no soñaba con él… pero que locura más grande, en su sueño se habían casado y escapado muy lejos.
–A cualquier otra parte, ¿verdad Marco? –dijo la muchacha mientras tomaba entre sus manos un viejo retrato del que fue alguna vez su prometido–. Tuve un sueño extraño, estábamos dentro de la hermosa fotografía con la que solías fantasear todo el tiempo, ya sabes con las historias de princesas, dragones y tierras lejanas. Por un momento fue divertido pero luego… ya sabes como es la vida incluso en los sueños pasa mucho más rápida… por Dios, realmente estoy mal, mírame aquí hablando con una fotografía tuya, ni siquiera puedes oírme.
Era el precio a pagar por alcanzar las tierras desconocidas, donde el mar se mezclaba con el sol, aquellas tierras donde habitaba la eternidad. Era el castigo que ella y Marco se merecían por creerse superiores y jugar a ser los reyes del mundo.
Larissa colocó la fotografía boca abajo y decidió volver a dormir, quien sabe tal vez podría verlo por última vez y despedirse. Después de todo ya no le quedaba nada, más que aquel sueño que nunca se haría realidad. 


13 de abril de 2012

Proyecto de abril 2012: El Titanic


Hola!!! ¿Que tal adictos? Por un momento pensé que no participaría pero logre inspirarme un poco y nació esto :) espero que los disfruten y dejen sus opiniones al respecto. Mil besos.

Mi vida bajo el agua

¿Cuánto tiempo llevaba en aquel horrible y solitario lugar? No tenia idea, pero desde hace tanto que el reloj había dejado de marcar la hora y había terminado pudriéndose por completo. Todo su alrededor no era más que madera pudriéndose; se encontraba en una habitación, que parecía haber sido de lujo hace ya tanto tiempo, ahora no era más que deterioro y muerte… podía sentir el olor a muerte inundarle la nariz.

La puerta de la habitación se hallaba a medio abrir pero le aterraba la idea de salir, solamente podía distinguir más oscuridad afuera de ella. No sabia como había llegado ahí, era como si todo en su cabeza hubiera desaparecido. Siempre esperaba que llegasen a salvarlo, pero parecía estar demasiado perdido como para ser encontrado.

Peter suspiró, sólo podía dejarse llevar por la oscuridad, era como estar en el fondo de un océano, simplemente flotando en lo más profundo, pero aún si parecía encontrarse bajo el agua, no la sentía. Peter hace mucho que no respiraba, todas sus necesidades básicas de humano habían desaparecido, no se sentía ni un poco empapado de toda aquella agua… no tenia ni la menor idea de que le ocurría.

—Tranquilo, no es nada grave —dijo una suave voz que desconcertó a Peter. Todo el tiempo que llevaba perdido en aquel lugar jamás había escuchado ni visto a nadie más.

Peter quiso buscar al dueño de aquella misteriosa voz, podría ser su única salvación. Salió de la habitación y se halló en un gigantesco y oscuro pasillo que olía a muerte.

—Por aquí —dijo la extraña voz de nuevo. Peter la siguió por todo el pasillo y la voz le condujo a algo sorprendente.

Se hallaba en la proa de un gigantesco barco, pero las cosas no eran tan simples; el barco se encontraba completamente hundido en lo más profundo del océano y parecía haberse partido en dos secciones. Peter observó la proa completamente hundida en el fango, miles de algas le cubrían. Parecía llevar mucho tiempo ahí.

—Cien años exactamente —respondió la misteriosa voz leyéndole la mente. Esta vez Peter logro ver quien era la extraña persona que le hablaba, una mujer de ojos grises.

—¿Quién eres tu? ¿Sabes que me ocurre? ¿Qué es todo esto? —Peter quería echarse a llorar pero algo le detenía, era un recuerdo: su padre diciéndole que los chicos no debían llorar y menos a su edad. Su edad… por supuesto, él tenía dieciséis años.

—Cálmate, es normal que tengas muchas dudas ahora. Intenta hacer memoria, ¿Qué hacías antes de hallarte bajo el agua?

—¿Todo esto es real? Es imposible, debe ser una pesadilla. No se puede vivir bajo el agua.

—Ese es el punto. —La mujer de ojos grises sonrió macabramente. Peter se mordió con fuerza su labio inferior, no quería entender lo que esa extraña mujer decía.

—Debo de regresar a mi habitación, es peligroso estar aquí.

—¿Quieres respuestas? Yo puedo dártelas todas, pero si tu no quieres entender no servirá de nada.

El chico cerró los ojos y decidió intentar recordar. Su reflejo era imperceptible en aquella oscuridad, por lo que hace tanto había olvidado, incluso, como él lucia. Sus cabellos eran negros ¿cierto? Y sus ojos eran… ¿de que color eran sus ojos? Por supuesto, azules. Era bastante bajo para su edad y su madre siempre decía que crecería cuando fuera mayor; su piel era tan blanca como la de ella y tenia su sonrisa. cuatro de marzo de 1896… Por supuesto, su cumpleaños era el cuatro de marzo y cuando cumplió dieciséis años Mary Alice le había dado su primer beso. Pero había otra fecha importante en su mente… ¿1912?

—No te esfuerces tanto mi pequeño —dijo la mujer de ojos grises con una pequeña y curiosa risilla—. Al menos ya recuerdas quien eres, ¿cierto?

—Mi nombre es Peter Cleaver y mis padres eran Alice y Thomas Cleaver. Vivíamos en Londres y mi padre tenía mucho dinero y... por supuesto ahora lo recuerdo.

—¿Ah, si? ¿Qué recuerdas mi pequeño?

—íbamos a viajar, nuestro destino era Montreal, Canadá; aunque la mayoría de pasajeros se dirigía a Nueva York, en los Estados Unidos.

—¿Y que tal fue el viaje?

—Muy bien, el lugar era hermoso e increíble. La pase bastante bien, hice amigos e incluso bailé una noche con mamá. Era un lugar divertido.

—¿No recuerdas algo más?

—¿A que te refieres?

—El viaje era en un hermoso y espectacular barco, ¿verdad?

—Si, le llamaban el Titanic, era inmenso. Todos decían que ese transatlántico era insumergible, tenia tantos deseos de verlo con mis propios ojos.

—¿Llegaste a tu destino? ¿Recuerdas algo luego de aquel viaje?

—Ahora que lo dices no… apenas puedo recordar. Es tan extraño, de repente aparecí aquí… en el fondo del océano en los restos de este barco —. La mujer de ojos grises volvió a sonreír, esa no era una buena señal.

—Hace tanto que te buscaba Peter, pero ya sabes este barco es gigantesco. Fue todo un trabajo para mí, rescatar a todos los que se quedaron atrapados en estas profundidades. Hay muchos más igual que tu, pero es normal que nunca los hallas visto, la mayoría sólo son conscientes de su propia existencia.

—No puede ser verdad. ¿Dónde están mis padres? Debo salir de aquí.

—No estoy segura de cual fue la suerte de tus padres… de cualquier manera, todo aquello aconteció hace cien años, ¿no me crees? Mi pequeño, el tiempo pasa volando cuando estas muerto.

—¡No es verdad! ¡Aléjate de mí! No dejare que me lastimes. —Peter corrió incansablemente por todos los restos de aquel inmenso trasatlántico, que alguna vez había sido llamado “insumergible”.

—Siempre es así de complicado con los mocosos y sus muertes repentinas —dijo suspirando la mujer de ojos grises. Le esperaba un duro trabajo con aquella alma escurridiza pero estaba segura que con sólo cargarla unos segundos entre sus brazos se tranquilizaría. Siempre era así, siempre comenzaban negándose ante ella para luego encontrar infinita paz entre sus tibios brazos.

21 de febrero de 2012

Proyecto de febrero 2012: Especial San Valentín -Diseña tu propio Cupido


Hola a todos!!!! lo escribí un poco rápido, así que si encuentran algunos errores lo siento mucho u.u he pasado muy ocupada esta semanas con el colegio y los exámenes. Pero no quería perderme este proyecto así que de todas formas se los dejó :) espero lo disfruten. Incluso esta entrada la escribo rápidamente x3 >.< Bueno, solamente quiero aclararles algunas cosillas: mi cupido es un cupido moderno llamado Gregory...aunque no lo menciono implícitamente en el relato, él es un casanova que sólo juega con las chicas y por ser bueno manipulando puede unir o separar relaciones a su antojo. Y Anabella representa en esta historia a Psique. Es una clase de versión moderna y resumida de la historia entre Cupido y Psique, a mi parecer una linda historia, claro cambie algunas cosas para que quedara de acuerdo al contexto. Si no conocen el mito sobre Cupido y Psique les invito a leerlo, es una encantadora historia :) espero que sea de su agrado. Saludos a todos y feliz 14 de febrero.

Amor y alma

El sol le molestaba los ojos pero no deseaba abrirlos, quería seguir soñando. No quería que ese momento acabara, no todavía. Apenas acababa de suceder y no quería perderlo, por nada del mundo. Las sabanas les cubrían con gentileza, todavía le parecía electrizante sentir el tacto de su tersa piel…las hermosas y pálidas piernas de la joven se enredaban entre las suyas; ella seguía durmiendo, su respiración era tibia y tranquila, el muchacho comenzó a acariciar con sumo amor aquel delicado cuerpo… nunca había sido tan feliz, no quería perderlo, no podría vivir sin ella.
La muchacha abrió sus ojos lentamente y le observó. Ella era tan hermosa y su mirada sumamente sincera desbordaba amor, e incluso algo mucho mas grande… era su alma entera puesta en aquel momento. Se sonrieron con dulzura y cerraron aquella perfecta mañana con un dulce beso. Un beso que los unió para siempre.
Pero la historia no acabó ahí. Porque lo que comenzó como un engaño no pudo volverse realidad tan fácilmente.
Anabella, era una hermosa chica de diecinueve años, muchos hombres ardían en pasión por ella, pero la joven les era completamente indiferente. No le interesaba nadie, prefería guiarse siempre por su razonamiento y pensar en su propio bienestar, por lo que la consideraban egocéntrica y frívola.
Por otra parte, se hallaba Greg, quien a diferencia de su atractiva y madura apariencia, sólo era un niñito travieso. Tenía el don de manipular y engañar. Siempre aprovechaba cada ocasión para jugar con los sentimientos de aquellos a los que conocía; a muchas parejas les había entregado la felicidad absoluta uniéndoles, pero a otros solamente les había llevado desdichas con su intromisión. Pero no podía parar, adoraba sentirse poderoso cada vez que tenía en sus manos el corazón de un pobre iluso. Su cruel madre conocía muy bien este extraño hábito y no dudó usarlo a su favor.
–Querido, hace mucho que te veo aburrido y triste –dijo con un fingido tono de compasión.
–¿Qué quieres? Me ahorraras mucho tiempo si me lo dices de una sola vez.
–¿Recuerdas a Joshua?
–si, tu prometido. ¿Qué ocurre con él?
–Me ha abandonado.
–Que sorpresa –respondió con sarcasmo el joven.
–Esa no es la cuestión. Él se enamoró de una niñita torpe, así como él, muchos más han caído en su red, lose por que la he investigado.
–Pues debe ser duro para esa chica que tanto hombre corra detrás de ella…. Creó comprenderla un poco, muchas mujeres se han dejado llevar por mi apariencia pero cuando me conocen en realidad siempre se marchan espantadas.
–Deja de tenerle lastima, esa niña juega con esos hombres; estoy segura que le romperá el corazón a mi Joshua, pero tu harás algo por mi y te aseguro que te divertirás.
–¿Qué planeas? –un oscuro interés comenzaba a nacer del corazón de Greg.
–Tu sabes manejar los sentimientos de los demás. Puedes manipularla y hacer que se enamore perdidamente del ser más horroroso de este mundo.
Ese era el plan. Nada podía salir mal, excepto que… Gregory y Anabella estuvieran destinados a ese encuentro fatal. No lo pudo evitar; una mirada y unas pocas palabras fueron suficientes. No se podía negar, aquello era amor. Definitivamente amor.
Él le hizo prometer una sola cosa. Ella jamás debía indagar en su pasado, Greg le aseguró que lo único que hallaría, si en caso lo hiciera, seria sufrimiento y oscuridad. Jamás debía intentar ver ese horrible lado, el ya no era así y jamás volvería a serlo; ahora él le pertenecía por completo y solamente deseaba hacerla la mujer mas dichosa entre todas. Ella le juro cumplir fielmente aquella promesa. Fueron muy felices por un buen tiempo, pero aquella felicidad hizo que naciera envidia en los corazones de las amigas mas cercanas de Anabella, que sin pensarlo comenzaron a predisponerla frente aquel amor.
–¿Acaso conoces su verdadera forma de ser?
–es un monstruo. Solamente juega contigo y espera con ansias destruirte.
. El corazón inocente de la joven comenzó a teñirse de temor. Hasta que un día no pudo más y corrió hacia el encuentro de su amado; le atacó con las palabras más hirientes y crueles que pudieron salir de su boca pero entonces pudo notar las lagrimas brotar de los ojos de Greg y descubrió su error. Anabella enmudeció, no sabia que hacer…el huyó sin volver su mirada…. el daño dejo una fuerte herida abierta en el corazón de Gregory, era la primera vez que alguien le causaba tal daño. La desconfianza se había convertido en un abismo entre los dos.
Era el fin, todo había acabado. Pero Anabella no era una chica frágil que se rendía fácilmente; él era el único que la podía hacer feliz y estaba segura que no lo dejaría escapar… pagaría por su grave error y le recuperaría.
Anabella le buscó por varios años. La joven sufrió mucho para alcanzar a su amor, incluso estuvo al servicio de la cruel madre del muchacho. Años de maltrato y dolor la secaron por completo pero entonces ocurrió.
Greg hace mucho que no jugaba con los demás; se había transformado por completo, no era mas un pequeño juguetón, se había convertido en un adulto responsable pero de vez en cuando, en los momentos que la tristeza le inundaba, decidía ayudar a alguna pareja a tener un final feliz… el final feliz que él no había logrado. Pero una mañana al despertar, sintió que su pecho ya no dolía y aquella vieja herida había sanado por completo… de ella sólo quedaba una leve cicatriz. Entonces volvió a su antigua vida, le buscó entre antiguos caminos y al fin la encontró. Era un cálido 14 de febrero en el que el intenso amor y el alma humana volvieron a unirse. Pero la joven se hallaba marchita; Greg descubrió el largo camino que la chica había emprendido en su búsqueda y todos los sacrificios que había enfrentado por su amor. Prometió que la sanaría y cuidaría de ella hasta que floreciera nuevamente, así fue. Ellos sabían que eran mucho más fuertes que todo aquel caos. Pasaron por varios años sanando sus heridas y cuando se sintieron preparados, decidieron avanzar juntos. Se entregaron nuevamente, pero ahora seria eterno. Y nadie en el mundo podría separar la unión del alma y el amor que luego de duras pruebas vuelve a encontrarse… y con mucha mas fuerza cada 14 de febrero, su aniversario.


22 de diciembre de 2011

Proyecto Diciembre 2011: Versionando la Navidad


Para comenzar quiero desearle una feliz navidad y un prospero año nuevo a todos :)
Aquí les dejo este pequeño relato que trata sobre la esperanza y sobre todo de los deseos casi imposibles y cómo se debe aprender a lidiar algunas veces y no escapar de los problemas; espero que lo disfruten y recuerden que los viejos deseos de navidad pueden cumplirse cuando menos lo esperan por eso es importante tenerlos en mente siempre.

Mi lista de navidad

Hacía frío esa noche, demasiado frío para estar completamente sola… sin abrigo alguno, sin nadie que la confortara; pero así había sido siempre, nunca le hacía falta nadie para lograr lo que quería, ella tenía el poder de cambiar de piel cuando hacía falta, podía ser todo y ser nada a la vez. Aunque la mayoría de personas, como sus familiares, preferían llamarlo “hipocresía”. Pero ellos solamente le tenían envidia, a su corta edad ya manejaba perfectamente el arte del camuflaje.

Se detuvo. Las piernas le dolían de tanto correr, ni siquiera sabía hacia donde se dirigía, y cómo podría saberlo si ni siquiera sabía dónde se encontraba. Miró a su alrededor, era un viejo y oscuro parque con pobres decoraciones navideñas… Caminó lentamente contemplando todo aquel siniestro lugar, le pareció lindo en cierta forma. A medida que caminaba se tranquilizaba un poco más. Tenía que pensar sobre muchas cosas, una tarea que detestaba.

Mariana odiaba pensar y analizar cada cosa, ella simplemente actuaba según su instinto, hacia lo que creía conveniente y nunca se arrepentía de nada.

Prefiero saltar de una vez sin mirar. Era lo que siempre decía cuando todos los señores de la lógica la atacaban, después de todo no tenía nada que perder, ni siquiera en nochebuena. No tenía nada que celebrar, no tenía nada por lo que estar agradecida.

Se sentó en una vieja banca para tomar aire, aquel tétrico lugar se hallaba completamente solo; podrían matarla y nadie se daría… Pero quizá los asesinos psicópatas estaban muy ocupados celebrando la navidad.

Mariana apenas tenía diez años pero al parecer debía analizar una larga vida para saber qué hacer… Qué debía hacer cuando el reloj marcara la medianoche.

Primeramente era momento de sacar la lista de santa, esa lista donde se hallaban todas las cosas que siempre había deseado pero jamás había tenido por ser una niña mala.

Querido Santa:

Aquí está mi lista de los deseos, espero que para esta Navidad vengas a visitarme y traigas todo lo que quiero, realmente lo necesito, Papá Noel, ¡te lo imploro!

1. Quiero ser feliz.

2. Quiero ser yo misma.

3. Quiero ser amada.

4. Necesito ayuda… desesperadamente.

5. Quiero ir a cualquier otra parte.

6. Necesito un verdadero amigo.

7. Quiero una familia que me acepte.

8. Necesito un futuro verdadero.

9. Deseo vivir en paz.

10. No quiero estar sola.

Le estaré esperando con ansias. Muchas gracias de antemano, te quiero, Santa Claus, y siempre creeré en ti aunque mi hermano mayor diga que no eres real. ¡Por supuesto que lo eres! Mucho más que cualquiera.

¿Tan difícil eran esas diez cosas? No pedía juguetes costosos… pero lo triste era que Santa Claus jamás había llegado a su hogar. Su madre siempre decía que era porque ella era una niña mala y desobediente; pero Mariana se había portado sumamente bien por todo este año, sin berrinches ni llantos, pero nada. La excusa que su mamá dio ese año fue la peor: Papá Noel no encontró lo que pediste, eres una desconsiderada. ¿Tienes idea de lo que pediste? ¿No puedes ser como las otras niñas y pedir una muñeca y ya? Tan molesta como tu padre.

Por eso había huido, por eso había escapado de aquel lugar. Lo detestaba tanto… Toda su familia reunida pensando y charlando de ellos mismos, la Navidad debía ser una mentira; en los especiales de la televisión siempre salía una familia feliz festejando con amor y armonía, pero ese no era su caso. Ya no quería escuchar las mentiras de los adultos, ella no quería ser así, no quería convertirse en un horrible monstruo cansado de luchar por sus sueños.

Mariana se puso de pie y siguió el sendero de aquel parque, no tenía idea hacia donde la llevaba pero ella lo seguía con plena confianza. El reloj sonó, ya era medianoche, fuegos artificiales iluminaron el cielo y la pequeña imagino a la mentirosa de su madre abrazando a todos en la casa. Comenzó a llorar pero entonces observo algo curioso frente a ella, una joven pareja se abrazaba y celebraba la Navidad, juntos en aquel parque. Parecían realmente felices, mucho más que las personas extravagantes de su hogar.

Mariana observó en silencio, era una escena tan extraña; ambos lucían sumamente jóvenes pero ahí estaban, unidos en un abrazo mirándose a los ojos con toda la seriedad del mundo. Él le prometía hacerla feliz y ella prometía cuidarle en todo momento, hablaban de la nueva vida que empezarían unidos, nadie los podría separar... Eran ellos contra el mundo, en busca de un final feliz. Entonces se besaron y sonrieron… Todo era tan sorprendente, el hecho de que los adultos pudieran amar así… o tal vez ellos no eran adultos, en absoluto, parecían tan sólo unos niños portándose mal a escondidas de los mayores y planeando el plan de escapismo.

Mariana corrió camino a su hogar. Era lo que ella quería, simplemente eso, y estaba segura que algún día lo tendría. Incluso si su familia seguía siendo de aquella forma, ella crecería… y algún día, tan sólo tal vez, algún día, ella encontraría eso y podría decir las palabras mágicas que había escuchado de los labios de aquel muchacho esa hermosa Nochebuena: No quiero estar lejos de ti… jamás.

23 de noviembre de 2011

Proyecto de noviembre 2011: El fragmento


Un poco tarde pero aquí entrego mi relato. Pues en esta ocasión mis personajes se han vuelto anónimos y no han querido mostrarse ante mi, por lo que los llame "él" y "ella"; el fragmento que elegí es de una interesante canción que describe perfectamente a "ella", pero a medida que nacía este relato "él" quiso mostrarse y robarle el protagonismo a su amada... espero que les agrade y todos los comentarios son muy bien recibidos. Mil besos a todos, que los disfruten :D

“400 golpes contra la pared han sido bastantes para aprender a encajar con gracia y caer de pie… a esconderlo dentro y llorar después; por eso cuando dijo que no me quería apreté los dientes, dije que me iría.” Mil pedazos. Christina y los subterráneos.

Él y ella

Él lo sabe todo sobre ella.

Conoce de memoria todas sus mañas y astucias; no hay día que no vea aquel pequeño lunar que esconde bajo su flequillo. Sabe que le encanta mezclar la soda de dieta con la de cereza, cómo se levanta cada mañana dando tumbos de la cama… conoce muy bien su rutina de domingo y sabe que una vez al mes mira su película triste favorita esperando ver un final feliz esta vez.

En su cabeza revolotea la risa de aquella ninfa traviesa… aquella extraña voz reseca que suena melodiosa cada vez que quiere algo.

Él sabe la razón por la que ella siempre sonríe y por la que siempre llora. Las razones por las que se enamora una y otra vez resultan tan confusas como la misma trigonometría.

Él conoce todos sus gustos extravagantes y el olor a mandarinas en su piel. Ha visto todos sus desastrosos cortes de cabello; jamás olvida las pocas ocasiones que la ve con vestido y balanceándose en tacones.

Él sabe que en el fondo ella solamente es una niñita disfrazada de adulta… y una niñita malvada que nunca aprende la lección y le gusta cometer errores por diversión.

Él soporta todas las locuras que pasan por esa cabecita, aquella imaginación tan potente que en todos esos años no ha cambiado en nada.

Una experta en hacerse daño, amante del peligro, nunca piensa antes de actuar, testaruda, rebelde, contradictoria, llorona, alegre, enamorada del amor… todo eso y más es ella. Su nombre es Libertad y sus sueños infinitos.

Su cara tan hermosa, con aquellos gigantescos ojos grises, su calidad sonrisa que dibuja dos hoyuelos en cada mejilla, aquel flequillo con el que se esconde del mundo y su cabello decolorado… es simplemente imperfecta, pero él conoce algo que nadie más siquiera se imagina.

Aquella chica ha estado en sus manos completamente rota, desolada y verdadera.

Es tan testaruda y nunca aprende. Desde aquella primera vez, hace tanto tiempo…

Cuando conoció al sujeto equivocado, un muchacho engreído que la utilizo hasta sacarle la última gota de amor de su cuerpo. Ella le entrego todo, pero un día se fue como si nada y su corazón termino roto en mil pedazos; él mismo le ayudo a recoger todos aquellos pedazos para guardarlos por si le haría falta después.

Y aquello se hizo cotidiano en la vida de esa niñita traviesa, romperse el corazón un millón de veces, recoger los pedazos y reciclar el amor…esconder el agujero en su pecho, tragarse las lágrimas y llorar después.

Era como un gato aprendiendo a caer de pie, perfeccionándose en el arte del engaño con el tiempo, aprendiendo a conspirar…

Él conocía absolutamente todo de ella, sus excusas y quejas; todas sus relaciones suicidas que la habían vuelto insensible. Ya no podían herirla, ya no podían romper lo que estaba roto.

Ella entra por la puerta como un fantasma, esta vez no llora… él dijo que no la ama pero no tiene ya importancia ella lo sabía, siempre lo supo.

Él sabe todo sobre ella, y le ama aun si sólo es una niñita busca problemas. Pero sabe que jamás podrá amarlo.

Ella no conoce el amor, el amor verdadero… ella le teme a cualquier relación. Le da un pánico terrible cuando las cosas salen bien y escapa.

Porque quiere ser libre y no amada. Pero ella no lo sabe, solamente él…quien la observa con amor desde que se conocieron hace tanto tiempo.

Quien prometió ser su amigo más fiel que cuida sus pasos, que la rescata del abismo, quien limpia sus lágrimas. El amor es insignificante al compararlo con aquella amistad…no, aquel lazo especial que los une por siempre.

Ella sabe cuidarse sola, es fuerte, nihilista, tantas veces se ha roto que aprendió el arte de apretar los dientes, respirar y tragarse las ganas de llorar…aprendió a mentir con tanta facilidad que puede negar un “te amo” en cuestión de segundos.

Y el sigue negándose a aceptar que perdió, mientras la abraza y deposita un beso en su mejilla llena de rubor. Jamás podrá ser más que eso, más que un beso en la mejilla.

La niña mala huye siempre que tiene miedo, cuando todo es demasiado perfecto se esmera en destruirlo… está acostumbrada a sentir lastima de sí misma.

Y al final del día, ella prefiere vivir a su manera, a contra corriente; mientras que él esconde el amor entre las piernas de la chica solitaria de al lado... pero él tiene un secreto. Él tiene un pequeño pedazo de aquel corazón roto tantas veces, lo lleva escondido bajo la chaqueta y jamas se lo entregara a nadie...ese pedazo de corazón de su niña mala.

30 de octubre de 2011

Proyecto de octubre 2011: Especial Halloween


Hola a todos, aquí les dejo mi historia de terror aunque no estoy segura que de miedo alguno. Me disculparan pero unas partes del texto están rosas!!! y no lo pude cambiar, soy bastante inexperta con el word >.< besos y gracias de antemano por leer y opinar :)

"–¿Acaso crees que los monstruos no pueden amar?– Lola tembló al sentir aquellas alas quemandole la piel. No tenia otra opcion, moriría... por lo que se encomendó al amor de aquel angel de la muerte, para salvarse a si misma."

La ultima noche

Dolores daba vueltas en su cama, le era imposible conciliar el sueño y cada vez que cerraba los ojos, lo único que veía eran horribles seres intentando atraparla. Hace un año que aquella maldición había caído sobre ella y desde entonces no había vuelto a dormir plácidamente; esos espíritus, monstruos, demonios o lo que fuesen la perseguían y atormentaban a cada momento, se burlaban de ella y hacían pedazos sus nervios. Todavía recordaba todo tan bien, ese día hace un año, el terrible 31 de octubre en el que ella y sus amigos decidieron no ir a dormir y fastidiaron grandemente a los del más allá.

Desde esa fatídica noche, sus amigos comenzaron a desaparecer. Pero ella seguía ahí, por alguna razón el misterioso espíritu de Halloween no se la había llevado, en su lugar, la torturaba todos los 365 días del año sin descanso alguno.

Dolores, o mejor conocida por todos como “Lola la oscura”, rompió a llorar estaba cansada de todo aquel pánico y sufrimiento, muchas veces había considerado la opción de acabar con su propia vida de una vez por todas, pero no se hallaba segura de que la muerte fuese a ponerle un fin a tan terrible maldición.

Lola se sentó en la orilla de su cama y perdió su mirada en la oscura habitación. El silencio reinaba su casa, comenzó a sentir tranquilidad por un momento hasta que escuchó algunos perros ladrar y aullar dolorosamente, luego dio un pequeño brinco al oír ruidos proveniente de la sala de estar… pero el corazón de Lola se contrajo cuando escucho con claridad un fuerte golpe en el pasillo y un grito fantasmal que le congeló la sangre.

–Lola… –un leve susurro bastó para que la chica asustada intentara prender la luz, sin éxito, y esconderse finalmente bajo su cama.

La perilla de aquella vieja puerta comenzó a girar lentamente y Lola tapó su boca con ambas manos, evitando gritar. Finalmente la puerta se abrió… Lola tembló y deseó que la maldición terminara de una vez por todas. Pero no fue así.

–Lola, no tienes que esconderte… no te lastimare como los otros. Ya no pueden controlarme, he logrado liberarme, está bien… ¡te encontré! –Gritó el muchacho al ver bajo la cama– vamos sal de ahí, toma mi mano.

Lola tenía tanto miedo, su corazón no paraba de latir. Aquel misterioso muchacho usaba un extraño traje negro con cadenas, púas que se le clavaban en su piel… una piel tan pálida y sangre. La mayoría de él estaba manchado de sangre e incluso su rostro que se ocultaba detrás de una melena castaña, lograba mostrar una sonrisa torcida y desquiciada…y tras él unas inmensas alas se extendían.

–¿Quién eres? –dijo la muchacha, arrastrándose lentamente hasta salir de su escondite. Por alguna razón le había parecido buena idea hacer lo que aquel deformado ser le decía.

–ya no sé quién soy. Hace mucho era el ángel de la muerte de este lugar, encargado de llevar al descanso eterno a todas las almas que aquí pereciesen pero ahora… soy un monstruo. Desde que fui atrapado por la maldad de la sangre, este ha sido mi castigo… los otros también son así, hace mucho todos ellos eran seres insignificantes que cumplían sus deberes en las sombras pero la sangre nos consumió y ahora somos los sirvientes de ese mal.

– ¿Entonces antes eras un demonio? ¿En eso te convierte la sangre? –hace un año Lola se habría reído de toda aquella historia, asegurando que no existían tal cosa como fantasma, demonios… pero ahora era diferente. Ahora era consciente de la existencia de esas fuerzas poderosas e inimaginables que obraban sobre el mundo.

–Así es. Cuando eres bañado por la sangre de un inocente es el castigo que recibes –los ojos de aquel monstruo mostraron una tristeza profunda, lo que le hizo preguntarse a Lola, que tan terrible era el pasado de aquel que alguna vez había sido un ángel.

–Y dime ¿Qué quieres de mí? ¿Por qué me dices todo esto? ¿Qué me ocurrirá?

–La única razón por la que estoy aquí contigo esta noche, es porque te amo –aquello congelo por completo a Lola, e hizo que palideciese. ¿Acaso ese monstruo podía sentir amor?

–no comprendo…

–me enamore de ti desde hace un año, aquella noche… por eso te protegí y todo este tiempo he estado a tu lado aunque no me hallas visto, por ti recupere mi libertad. El amor que siento por ti es mucho más fuerte que el control de la sangre, me convertí en tu ángel protector y por eso…

–basta… ni siquiera me conoces, es imposible que me ames. Además tú que sabes de amor, eres un monstruo, asesinaste junto a todos ellos a mis amigos…

–Yo te conozco más que nadie, he estado a tu lado todo este tiempo, he compartido tu dolor, lágrimas, sufrimiento… créeme que soy la persona que más quiere en este mundo verte sonreír. No sé nada sobre el amor humano, lo admito y mi pasado no me enorgullece para nada, pero cuando te veo sé que a lo que todos llaman amor eres tú.

–tú no puedes amarme… es imposible. Eres un monstruo… mátame de una vez por todas.

–¿Acaso crees que los monstruos no pueden amar?– Lola tembló al sentir aquellas alas quemándole la piel. No tenía otra opción, moriría... por lo que se encomendó al amor de aquel ángel de la muerte, para salvarse a sí misma.
El ángel le robo un beso de sus labios y la escondió en su más profundo ser, del terror de la noche. Al parecer ese era el final de todo, sin embargo se sentía tan bien. Dolores cerró sus ojos y no vio mas aquellos espíritus acechándola, el estar con aquel extraño ser la llenaba de libertad, paz y tranquilidad.

–Gracias –le dijo Lola viéndolo a la cara, se hallaba sobre ella, llenándola de todo aquel amor que pensaba perdido. Ella no lo amaba y era consciente de eso pero estaba tan agradecida con el por haberla hecho tan feliz quien sabe cómo y no importaba nada más que aquel momento en el que parecía libre de todo.

–Me basta con verte sonreír –le dijo al oído e inmediatamente Lola comenzó a reír.

–me encantaría poder amarte, pero creo que me es imposible.

–está bien. La próxima vez será… La próxima vez hare que me ames tanto como lo has hecho antes. –la joven se perdió en aquellas palabras, pero le parecían demasiado hermosas como para deber ser comprendidas y decidió entregarse por completo.

A la mañana siguiente, el cuerpo de la joven fue hallado sin vida en su habitación, una hermosa sonrisa se dibujaba en su pálido rostro…era como si su atormentada alma al fin había encontrado el descanso eterno y la paz... tal vez había sido guiada por algún ángel.