26 de septiembre de 2012
Proyecto de Septiembre 2012: El mes del asco
28 de mayo de 2012
Proyecto de mayo 2012: La doble imagen
Bueno, a mi me pareció muy interesante este proyecto; amé la imagen que me tocó, es realmente hermosa y espero les guste mi relato. Y también estoy ansiosa por leer el relato de mi compañera :)
¡Que lo disfruten!
13 de abril de 2012
Proyecto de abril 2012: El Titanic

Hola!!! ¿Que tal adictos? Por un momento pensé que no participaría pero logre inspirarme un poco y nació esto :) espero que los disfruten y dejen sus opiniones al respecto. Mil besos.
Mi vida bajo el agua
¿Cuánto tiempo llevaba en aquel horrible y solitario lugar? No tenia idea, pero desde hace tanto que el reloj había dejado de marcar la hora y había terminado pudriéndose por completo. Todo su alrededor no era más que madera pudriéndose; se encontraba en una habitación, que parecía haber sido de lujo hace ya tanto tiempo, ahora no era más que deterioro y muerte… podía sentir el olor a muerte inundarle la nariz.
La puerta de la habitación se hallaba a medio abrir pero le aterraba la idea de salir, solamente podía distinguir más oscuridad afuera de ella. No sabia como había llegado ahí, era como si todo en su cabeza hubiera desaparecido. Siempre esperaba que llegasen a salvarlo, pero parecía estar demasiado perdido como para ser encontrado.
Peter suspiró, sólo podía dejarse llevar por la oscuridad, era como estar en el fondo de un océano, simplemente flotando en lo más profundo, pero aún si parecía encontrarse bajo el agua, no la sentía. Peter hace mucho que no respiraba, todas sus necesidades básicas de humano habían desaparecido, no se sentía ni un poco empapado de toda aquella agua… no tenia ni la menor idea de que le ocurría.
—Tranquilo, no es nada grave —dijo una suave voz que desconcertó a Peter. Todo el tiempo que llevaba perdido en aquel lugar jamás había escuchado ni visto a nadie más.
Peter quiso buscar al dueño de aquella misteriosa voz, podría ser su única salvación. Salió de la habitación y se halló en un gigantesco y oscuro pasillo que olía a muerte.
—Por aquí —dijo la extraña voz de nuevo. Peter la siguió por todo el pasillo y la voz le condujo a algo sorprendente.
Se hallaba en la proa de un gigantesco barco, pero las cosas no eran tan simples; el barco se encontraba completamente hundido en lo más profundo del océano y parecía haberse partido en dos secciones. Peter observó la proa completamente hundida en el fango, miles de algas le cubrían. Parecía llevar mucho tiempo ahí.
—Cien años exactamente —respondió la misteriosa voz leyéndole la mente. Esta vez Peter logro ver quien era la extraña persona que le hablaba, una mujer de ojos grises.
—¿Quién eres tu? ¿Sabes que me ocurre? ¿Qué es todo esto? —Peter quería echarse a llorar pero algo le detenía, era un recuerdo: su padre diciéndole que los chicos no debían llorar y menos a su edad. Su edad… por supuesto, él tenía dieciséis años.
—Cálmate, es normal que tengas muchas dudas ahora. Intenta hacer memoria, ¿Qué hacías antes de hallarte bajo el agua?
—¿Todo esto es real? Es imposible, debe ser una pesadilla. No se puede vivir bajo el agua.
—Ese es el punto. —La mujer de ojos grises sonrió macabramente. Peter se mordió con fuerza su labio inferior, no quería entender lo que esa extraña mujer decía.
—Debo de regresar a mi habitación, es peligroso estar aquí.
—¿Quieres respuestas? Yo puedo dártelas todas, pero si tu no quieres entender no servirá de nada.
El chico cerró los ojos y decidió intentar recordar. Su reflejo era imperceptible en aquella oscuridad, por lo que hace tanto había olvidado, incluso, como él lucia. Sus cabellos eran negros ¿cierto? Y sus ojos eran… ¿de que color eran sus ojos? Por supuesto, azules. Era bastante bajo para su edad y su madre siempre decía que crecería cuando fuera mayor; su piel era tan blanca como la de ella y tenia su sonrisa. cuatro de marzo de 1896… Por supuesto, su cumpleaños era el cuatro de marzo y cuando cumplió dieciséis años Mary Alice le había dado su primer beso. Pero había otra fecha importante en su mente… ¿1912?
—No te esfuerces tanto mi pequeño —dijo la mujer de ojos grises con una pequeña y curiosa risilla—. Al menos ya recuerdas quien eres, ¿cierto?
—Mi nombre es Peter Cleaver y mis padres eran Alice y Thomas Cleaver. Vivíamos en Londres y mi padre tenía mucho dinero y... por supuesto ahora lo recuerdo.
—¿Ah, si? ¿Qué recuerdas mi pequeño?
—íbamos a viajar, nuestro destino era Montreal, Canadá; aunque la mayoría de pasajeros se dirigía a Nueva York, en los Estados Unidos.
—¿Y que tal fue el viaje?
—Muy bien, el lugar era hermoso e increíble. La pase bastante bien, hice amigos e incluso bailé una noche con mamá. Era un lugar divertido.
—¿No recuerdas algo más?
—¿A que te refieres?
—El viaje era en un hermoso y espectacular barco, ¿verdad?
—Si, le llamaban el Titanic, era inmenso. Todos decían que ese transatlántico era insumergible, tenia tantos deseos de verlo con mis propios ojos.
—¿Llegaste a tu destino? ¿Recuerdas algo luego de aquel viaje?
—Ahora que lo dices no… apenas puedo recordar. Es tan extraño, de repente aparecí aquí… en el fondo del océano en los restos de este barco —. La mujer de ojos grises volvió a sonreír, esa no era una buena señal.
—Hace tanto que te buscaba Peter, pero ya sabes este barco es gigantesco. Fue todo un trabajo para mí, rescatar a todos los que se quedaron atrapados en estas profundidades. Hay muchos más igual que tu, pero es normal que nunca los hallas visto, la mayoría sólo son conscientes de su propia existencia.
—No puede ser verdad. ¿Dónde están mis padres? Debo salir de aquí.
—No estoy segura de cual fue la suerte de tus padres… de cualquier manera, todo aquello aconteció hace cien años, ¿no me crees? Mi pequeño, el tiempo pasa volando cuando estas muerto.
—¡No es verdad! ¡Aléjate de mí! No dejare que me lastimes. —Peter corrió incansablemente por todos los restos de aquel inmenso trasatlántico, que alguna vez había sido llamado “insumergible”.
—Siempre es así de complicado con los mocosos y sus muertes repentinas —dijo suspirando la mujer de ojos grises. Le esperaba un duro trabajo con aquella alma escurridiza pero estaba segura que con sólo cargarla unos segundos entre sus brazos se tranquilizaría. Siempre era así, siempre comenzaban negándose ante ella para luego encontrar infinita paz entre sus tibios brazos.
21 de febrero de 2012
Proyecto de febrero 2012: Especial San Valentín -Diseña tu propio Cupido

Hola a todos!!!! lo escribí un poco rápido, así que si encuentran algunos errores lo siento mucho u.u he pasado muy ocupada esta semanas con el colegio y los exámenes. Pero no quería perderme este proyecto así que de todas formas se los dejó :) espero lo disfruten. Incluso esta entrada la escribo rápidamente x3 >.< Bueno, solamente quiero aclararles algunas cosillas: mi cupido es un cupido moderno llamado Gregory...aunque no lo menciono implícitamente en el relato, él es un casanova que sólo juega con las chicas y por ser bueno manipulando puede unir o separar relaciones a su antojo. Y Anabella representa en esta historia a Psique. Es una clase de versión moderna y resumida de la historia entre Cupido y Psique, a mi parecer una linda historia, claro cambie algunas cosas para que quedara de acuerdo al contexto. Si no conocen el mito sobre Cupido y Psique les invito a leerlo, es una encantadora historia :) espero que sea de su agrado. Saludos a todos y feliz 14 de febrero.
22 de diciembre de 2011
Proyecto Diciembre 2011: Versionando la Navidad

Para comenzar quiero desearle una feliz navidad y un prospero año nuevo a todos :)
Mi lista de navidad
Hacía frío esa noche, demasiado frío para estar completamente sola… sin abrigo alguno, sin nadie que la confortara; pero así había sido siempre, nunca le hacía falta nadie para lograr lo que quería, ella tenía el poder de cambiar de piel cuando hacía falta, podía ser todo y ser nada a la vez. Aunque la mayoría de personas, como sus familiares, preferían llamarlo “hipocresía”. Pero ellos solamente le tenían envidia, a su corta edad ya manejaba perfectamente el arte del camuflaje.
Se detuvo. Las piernas le dolían de tanto correr, ni siquiera sabía hacia donde se dirigía, y cómo podría saberlo si ni siquiera sabía dónde se encontraba. Miró a su alrededor, era un viejo y oscuro parque con pobres decoraciones navideñas… Caminó lentamente contemplando todo aquel siniestro lugar, le pareció lindo en cierta forma. A medida que caminaba se tranquilizaba un poco más. Tenía que pensar sobre muchas cosas, una tarea que detestaba.
Mariana odiaba pensar y analizar cada cosa, ella simplemente actuaba según su instinto, hacia lo que creía conveniente y nunca se arrepentía de nada.
–Prefiero saltar de una vez sin mirar. –Era lo que siempre decía cuando todos los señores de la lógica la atacaban, después de todo no tenía nada que perder, ni siquiera en nochebuena. No tenía nada que celebrar, no tenía nada por lo que estar agradecida.
Se sentó en una vieja banca para tomar aire, aquel tétrico lugar se hallaba completamente solo; podrían matarla y nadie se daría… Pero quizá los asesinos psicópatas estaban muy ocupados celebrando la navidad.
Mariana apenas tenía diez años pero al parecer debía analizar una larga vida para saber qué hacer… Qué debía hacer cuando el reloj marcara la medianoche.
Primeramente era momento de sacar la lista de santa, esa lista donde se hallaban todas las cosas que siempre había deseado pero jamás había tenido por ser una niña mala.
Querido Santa:
1. Quiero ser feliz.
2. Quiero ser yo misma.
3. Quiero ser amada.
4. Necesito ayuda… desesperadamente.
5. Quiero ir a cualquier otra parte.
6. Necesito un verdadero amigo.
7. Quiero una familia que me acepte.
8. Necesito un futuro verdadero.
9. Deseo vivir en paz.
10. No quiero estar sola.
¿Tan difícil eran esas diez cosas? No pedía juguetes costosos… pero lo triste era que Santa Claus jamás había llegado a su hogar. Su madre siempre decía que era porque ella era una niña mala y desobediente; pero Mariana se había portado sumamente bien por todo este año, sin berrinches ni llantos, pero nada. La excusa que su mamá dio ese año fue la peor: Papá Noel no encontró lo que pediste, eres una desconsiderada. ¿Tienes idea de lo que pediste? ¿No puedes ser como las otras niñas y pedir una muñeca y ya? Tan molesta como tu padre.
Por eso había huido, por eso había escapado de aquel lugar. Lo detestaba tanto… Toda su familia reunida pensando y charlando de ellos mismos, la Navidad debía ser una mentira; en los especiales de la televisión siempre salía una familia feliz festejando con amor y armonía, pero ese no era su caso. Ya no quería escuchar las mentiras de los adultos, ella no quería ser así, no quería convertirse en un horrible monstruo cansado de luchar por sus sueños.
Mariana se puso de pie y siguió el sendero de aquel parque, no tenía idea hacia donde la llevaba pero ella lo seguía con plena confianza. El reloj sonó, ya era medianoche, fuegos artificiales iluminaron el cielo y la pequeña imagino a la mentirosa de su madre abrazando a todos en la casa. Comenzó a llorar pero entonces observo algo curioso frente a ella, una joven pareja se abrazaba y celebraba la Navidad, juntos en aquel parque. Parecían realmente felices, mucho más que las personas extravagantes de su hogar.
Mariana observó en silencio, era una escena tan extraña; ambos lucían sumamente jóvenes pero ahí estaban, unidos en un abrazo mirándose a los ojos con toda la seriedad del mundo. Él le prometía hacerla feliz y ella prometía cuidarle en todo momento, hablaban de la nueva vida que empezarían unidos, nadie los podría separar... Eran ellos contra el mundo, en busca de un final feliz. Entonces se besaron y sonrieron… Todo era tan sorprendente, el hecho de que los adultos pudieran amar así… o tal vez ellos no eran adultos, en absoluto, parecían tan sólo unos niños portándose mal a escondidas de los mayores y planeando el plan de escapismo.
Mariana corrió camino a su hogar. Era lo que ella quería, simplemente eso, y estaba segura que algún día lo tendría. Incluso si su familia seguía siendo de aquella forma, ella crecería… y algún día, tan sólo tal vez, algún día, ella encontraría eso y podría decir las palabras mágicas que había escuchado de los labios de aquel muchacho esa hermosa Nochebuena: No quiero estar lejos de ti… jamás.
23 de noviembre de 2011
Proyecto de noviembre 2011: El fragmento

Un poco tarde pero aquí entrego mi relato. Pues en esta ocasión mis personajes se han vuelto anónimos y no han querido mostrarse ante mi, por lo que los llame "él" y "ella"; el fragmento que elegí es de una interesante canción que describe perfectamente a "ella", pero a medida que nacía este relato "él" quiso mostrarse y robarle el protagonismo a su amada... espero que les agrade y todos los comentarios son muy bien recibidos. Mil besos a todos, que los disfruten :D
“400 golpes contra la pared han sido bastantes para aprender a encajar con gracia y caer de pie… a esconderlo dentro y llorar después; por eso cuando dijo que no me quería apreté los dientes, dije que me iría.” Mil pedazos. Christina y los subterráneos.
Él y ella
Él lo sabe todo sobre ella.
Conoce de memoria todas sus mañas y astucias; no hay día que no vea aquel pequeño lunar que esconde bajo su flequillo. Sabe que le encanta mezclar la soda de dieta con la de cereza, cómo se levanta cada mañana dando tumbos de la cama… conoce muy bien su rutina de domingo y sabe que una vez al mes mira su película triste favorita esperando ver un final feliz esta vez.
En su cabeza revolotea la risa de aquella ninfa traviesa… aquella extraña voz reseca que suena melodiosa cada vez que quiere algo.
Él sabe la razón por la que ella siempre sonríe y por la que siempre llora. Las razones por las que se enamora una y otra vez resultan tan confusas como la misma trigonometría.
Él conoce todos sus gustos extravagantes y el olor a mandarinas en su piel. Ha visto todos sus desastrosos cortes de cabello; jamás olvida las pocas ocasiones que la ve con vestido y balanceándose en tacones.
Él sabe que en el fondo ella solamente es una niñita disfrazada de adulta… y una niñita malvada que nunca aprende la lección y le gusta cometer errores por diversión.
Él soporta todas las locuras que pasan por esa cabecita, aquella imaginación tan potente que en todos esos años no ha cambiado en nada.
Una experta en hacerse daño, amante del peligro, nunca piensa antes de actuar, testaruda, rebelde, contradictoria, llorona, alegre, enamorada del amor… todo eso y más es ella. Su nombre es Libertad y sus sueños infinitos.
Su cara tan hermosa, con aquellos gigantescos ojos grises, su calidad sonrisa que dibuja dos hoyuelos en cada mejilla, aquel flequillo con el que se esconde del mundo y su cabello decolorado… es simplemente imperfecta, pero él conoce algo que nadie más siquiera se imagina.
Aquella chica ha estado en sus manos completamente rota, desolada y verdadera.
Es tan testaruda y nunca aprende. Desde aquella primera vez, hace tanto tiempo…
Cuando conoció al sujeto equivocado, un muchacho engreído que la utilizo hasta sacarle la última gota de amor de su cuerpo. Ella le entrego todo, pero un día se fue como si nada y su corazón termino roto en mil pedazos; él mismo le ayudo a recoger todos aquellos pedazos para guardarlos por si le haría falta después.
Y aquello se hizo cotidiano en la vida de esa niñita traviesa, romperse el corazón un millón de veces, recoger los pedazos y reciclar el amor…esconder el agujero en su pecho, tragarse las lágrimas y llorar después.
Era como un gato aprendiendo a caer de pie, perfeccionándose en el arte del engaño con el tiempo, aprendiendo a conspirar…
Él conocía absolutamente todo de ella, sus excusas y quejas; todas sus relaciones suicidas que la habían vuelto insensible. Ya no podían herirla, ya no podían romper lo que estaba roto.
Ella entra por la puerta como un fantasma, esta vez no llora… él dijo que no la ama pero no tiene ya importancia ella lo sabía, siempre lo supo.
Él sabe todo sobre ella, y le ama aun si sólo es una niñita busca problemas. Pero sabe que jamás podrá amarlo.
Ella no conoce el amor, el amor verdadero… ella le teme a cualquier relación. Le da un pánico terrible cuando las cosas salen bien y escapa.
Porque quiere ser libre y no amada. Pero ella no lo sabe, solamente él…quien la observa con amor desde que se conocieron hace tanto tiempo.
Quien prometió ser su amigo más fiel que cuida sus pasos, que la rescata del abismo, quien limpia sus lágrimas. El amor es insignificante al compararlo con aquella amistad…no, aquel lazo especial que los une por siempre.
Ella sabe cuidarse sola, es fuerte, nihilista, tantas veces se ha roto que aprendió el arte de apretar los dientes, respirar y tragarse las ganas de llorar…aprendió a mentir con tanta facilidad que puede negar un “te amo” en cuestión de segundos.
Y el sigue negándose a aceptar que perdió, mientras la abraza y deposita un beso en su mejilla llena de rubor. Jamás podrá ser más que eso, más que un beso en la mejilla.
La niña mala huye siempre que tiene miedo, cuando todo es demasiado perfecto se esmera en destruirlo… está acostumbrada a sentir lastima de sí misma.
Y al final del día, ella prefiere vivir a su manera, a contra corriente; mientras que él esconde el amor entre las piernas de la chica solitaria de al lado... pero él tiene un secreto. Él tiene un pequeño pedazo de aquel corazón roto tantas veces, lo lleva escondido bajo la chaqueta y jamas se lo entregara a nadie...ese pedazo de corazón de su niña mala.
30 de octubre de 2011
Proyecto de octubre 2011: Especial Halloween

Dolores daba vueltas en su cama, le era imposible conciliar el sueño y cada vez que cerraba los ojos, lo único que veía eran horribles seres intentando atraparla. Hace un año que aquella maldición había caído sobre ella y desde entonces no había vuelto a dormir plácidamente; esos espíritus, monstruos, demonios o lo que fuesen la perseguían y atormentaban a cada momento, se burlaban de ella y hacían pedazos sus nervios. Todavía recordaba todo tan bien, ese día hace un año, el terrible 31 de octubre en el que ella y sus amigos decidieron no ir a dormir y fastidiaron grandemente a los del más allá.
Desde esa fatídica noche, sus amigos comenzaron a desaparecer. Pero ella seguía ahí, por alguna razón el misterioso espíritu de Halloween no se la había llevado, en su lugar, la torturaba todos los 365 días del año sin descanso alguno.
Dolores, o mejor conocida por todos como “Lola la oscura”, rompió a llorar estaba cansada de todo aquel pánico y sufrimiento, muchas veces había considerado la opción de acabar con su propia vida de una vez por todas, pero no se hallaba segura de que la muerte fuese a ponerle un fin a tan terrible maldición.
Lola se sentó en la orilla de su cama y perdió su mirada en la oscura habitación. El silencio reinaba su casa, comenzó a sentir tranquilidad por un momento hasta que escuchó algunos perros ladrar y aullar dolorosamente, luego dio un pequeño brinco al oír ruidos proveniente de la sala de estar… pero el corazón de Lola se contrajo cuando escucho con claridad un fuerte golpe en el pasillo y un grito fantasmal que le congeló la sangre.
–Lola… –un leve susurro bastó para que la chica asustada intentara prender la luz, sin éxito, y esconderse finalmente bajo su cama.
La perilla de aquella vieja puerta comenzó a girar lentamente y Lola tapó su boca con ambas manos, evitando gritar. Finalmente la puerta se abrió… Lola tembló y deseó que la maldición terminara de una vez por todas. Pero no fue así.
–Lola, no tienes que esconderte… no te lastimare como los otros. Ya no pueden controlarme, he logrado liberarme, está bien… ¡te encontré! –Gritó el muchacho al ver bajo la cama– vamos sal de ahí, toma mi mano.
Lola tenía tanto miedo, su corazón no paraba de latir. Aquel misterioso muchacho usaba un extraño traje negro con cadenas, púas que se le clavaban en su piel… una piel tan pálida y sangre. La mayoría de él estaba manchado de sangre e incluso su rostro que se ocultaba detrás de una melena castaña, lograba mostrar una sonrisa torcida y desquiciada…y tras él unas inmensas alas se extendían.
–¿Quién eres? –dijo la muchacha, arrastrándose lentamente hasta salir de su escondite. Por alguna razón le había parecido buena idea hacer lo que aquel deformado ser le decía.
–ya no sé quién soy. Hace mucho era el ángel de la muerte de este lugar, encargado de llevar al descanso eterno a todas las almas que aquí pereciesen pero ahora… soy un monstruo. Desde que fui atrapado por la maldad de la sangre, este ha sido mi castigo… los otros también son así, hace mucho todos ellos eran seres insignificantes que cumplían sus deberes en las sombras pero la sangre nos consumió y ahora somos los sirvientes de ese mal.
– ¿Entonces antes eras un demonio? ¿En eso te convierte la sangre? –hace un año Lola se habría reído de toda aquella historia, asegurando que no existían tal cosa como fantasma, demonios… pero ahora era diferente. Ahora era consciente de la existencia de esas fuerzas poderosas e inimaginables que obraban sobre el mundo.
–Así es. Cuando eres bañado por la sangre de un inocente es el castigo que recibes –los ojos de aquel monstruo mostraron una tristeza profunda, lo que le hizo preguntarse a Lola, que tan terrible era el pasado de aquel que alguna vez había sido un ángel.
–Y dime ¿Qué quieres de mí? ¿Por qué me dices todo esto? ¿Qué me ocurrirá?
–La única razón por la que estoy aquí contigo esta noche, es porque te amo –aquello congelo por completo a Lola, e hizo que palideciese. ¿Acaso ese monstruo podía sentir amor?
–no comprendo…
–me enamore de ti desde hace un año, aquella noche… por eso te protegí y todo este tiempo he estado a tu lado aunque no me hallas visto, por ti recupere mi libertad. El amor que siento por ti es mucho más fuerte que el control de la sangre, me convertí en tu ángel protector y por eso…
–basta… ni siquiera me conoces, es imposible que me ames. Además tú que sabes de amor, eres un monstruo, asesinaste junto a todos ellos a mis amigos…
–Yo te conozco más que nadie, he estado a tu lado todo este tiempo, he compartido tu dolor, lágrimas, sufrimiento… créeme que soy la persona que más quiere en este mundo verte sonreír. No sé nada sobre el amor humano, lo admito y mi pasado no me enorgullece para nada, pero cuando te veo sé que a lo que todos llaman amor eres tú.
–tú no puedes amarme… es imposible. Eres un monstruo… mátame de una vez por todas.
–¿Acaso crees que los monstruos no pueden amar?– Lola tembló al sentir aquellas alas quemándole la piel. No tenía otra opción, moriría... por lo que se encomendó al amor de aquel ángel de la muerte, para salvarse a sí misma.
El ángel le robo un beso de sus labios y la escondió en su más profundo ser, del terror de la noche. Al parecer ese era el final de todo, sin embargo se sentía tan bien. Dolores cerró sus ojos y no vio mas aquellos espíritus acechándola, el estar con aquel extraño ser la llenaba de libertad, paz y tranquilidad.
–Gracias –le dijo Lola viéndolo a la cara, se hallaba sobre ella, llenándola de todo aquel amor que pensaba perdido. Ella no lo amaba y era consciente de eso pero estaba tan agradecida con el por haberla hecho tan feliz quien sabe cómo y no importaba nada más que aquel momento en el que parecía libre de todo.
–Me basta con verte sonreír –le dijo al oído e inmediatamente Lola comenzó a reír.
–me encantaría poder amarte, pero creo que me es imposible.
–está bien. La próxima vez será… La próxima vez hare que me ames tanto como lo has hecho antes. –la joven se perdió en aquellas palabras, pero le parecían demasiado hermosas como para deber ser comprendidas y decidió entregarse por completo.
A la mañana siguiente, el cuerpo de la joven fue hallado sin vida en su habitación, una hermosa sonrisa se dibujaba en su pálido rostro…era como si su atormentada alma al fin había encontrado el descanso eterno y la paz... tal vez había sido guiada por algún ángel.

